Del rechazo a la visibilizacíon del cuerpo
El 27 de noviembre de 2018 comencé a bordar hojas de árbol, vulvas específicamente. Mi propósito para esto parte de dos planteamientos, el cuerpo femenino y el rechazo.
Durante mucho tiempo he estado evitando hablar de mí, de mi cuerpo, de mi vida y, sin mucho logro, de mis posturas. Ahora en una búsqueda de redefinición de mi misma, desde conceptos hasta la estética externa; estoy tratando de visualizar para mí, mi cuerpo.
He descubierto que en mi mente la percepción que concibo de cómo me veo no coincide con la representación que aparece en las fotos que me toman. Nadie con quien haya hablado de esto lo entiende, y es así que nace esta necesidad de conocerme desde una figura real, o por lo menos externa.
Tanto hablar de mí como usar el bordado cómo técnica artística han sido siempre posibilidades descartadas por mí. Esta es el segundo planteamiento de este proyecto. El bordado desde mi historia, había representado una forma de sumisión, y una forma patriarcal de encasillar a las mujeres en sus actividades. Para esta propuesta, he decidido usar hilos de bordado que eran de mi abuela, quien fue la primera persona en enseñarme está técnica.
En esta primera etapa averigüe un par de cosas, primero que las hojas se quiebran muy fácilmente, sabía que tendría que ponerle algo, pero me he topado que los espacios entre perforaciones son muy importantes. Segundo, las hojas se tornan café más rápido a partir de ser traspasadas, y sólo de los lados donde esto ha ocurrido. Tercero, no existen imágenes de vulvas reales en internet, y me niego enfáticamente a usar porno como base, por las sencillas razones que distorsionan e infravaloran a la mujer, lo que va justo en sentido opuesto de mi proyecto. Cuarto, me parece que visualmente es más atractiva la hoja si se mantiene verde, estoy investigando formas de hacerlo.
Me parece que este post es más para mí que para otras personas que pudieran leerlo. Ya he subido fotos a instagram, como pruebas de autor. Sigo en un nombre apropiado para esto.
Durante mucho tiempo he estado evitando hablar de mí, de mi cuerpo, de mi vida y, sin mucho logro, de mis posturas. Ahora en una búsqueda de redefinición de mi misma, desde conceptos hasta la estética externa; estoy tratando de visualizar para mí, mi cuerpo.
He descubierto que en mi mente la percepción que concibo de cómo me veo no coincide con la representación que aparece en las fotos que me toman. Nadie con quien haya hablado de esto lo entiende, y es así que nace esta necesidad de conocerme desde una figura real, o por lo menos externa.
Tanto hablar de mí como usar el bordado cómo técnica artística han sido siempre posibilidades descartadas por mí. Esta es el segundo planteamiento de este proyecto. El bordado desde mi historia, había representado una forma de sumisión, y una forma patriarcal de encasillar a las mujeres en sus actividades. Para esta propuesta, he decidido usar hilos de bordado que eran de mi abuela, quien fue la primera persona en enseñarme está técnica.
En esta primera etapa averigüe un par de cosas, primero que las hojas se quiebran muy fácilmente, sabía que tendría que ponerle algo, pero me he topado que los espacios entre perforaciones son muy importantes. Segundo, las hojas se tornan café más rápido a partir de ser traspasadas, y sólo de los lados donde esto ha ocurrido. Tercero, no existen imágenes de vulvas reales en internet, y me niego enfáticamente a usar porno como base, por las sencillas razones que distorsionan e infravaloran a la mujer, lo que va justo en sentido opuesto de mi proyecto. Cuarto, me parece que visualmente es más atractiva la hoja si se mantiene verde, estoy investigando formas de hacerlo.
Me parece que este post es más para mí que para otras personas que pudieran leerlo. Ya he subido fotos a instagram, como pruebas de autor. Sigo en un nombre apropiado para esto.
